Información rescatada del libro “La Medida de la Arquitectura” de Cristián Valdés

 

 

Casa Capellán Abarzúa fue un proyecto arquitectónico a cargo del Arquitecto Cristián Valdés, quién le dedicó unas páginas en su libro “La Medida de la Arquitectura” para hablar de como se llevó a cabo.

“La ciudad se transforma constantemente, pasando progresivamente de una situación a otra, como toda cosa viva. El encargo de remodelar una vivienda en el barrio Bellavista plantea la posibilidad de transformar lo viejo en nuevo sin cambiar la estructura del barrio, trabajando con lo existente: una casa de patio en un sitio de 9 x 18 m en un vecindario con calles de fachada continua. La calle y el patio como aquellos hechos que se cuidan. Los recintos edificados al interior se presentaban muy deteriorados, se decide por tan solo mantener el volumen frente a la calle que se podía albergar un recinto para estar o escritorio.
Se propone una circulación-galería en todo el largo del sitio, un solo espacio que al modo de un suelo escalonado, recoja todos los lugares de la casa junto a un patio. El patio es una ventana. El orden y la unidad del espacio está dado por esta circulación que gira alrededor del patio, cuyo perímetro queda definido por un ritmo de grandes puertas y ventanas de raulí en galería, nuevas y de demolición. La luz que entra por ella y el color de la madera dibujan este borde, que se extiende por las aristas de los escalones del suelo y las puertas de madera.
La conformación del suelo -que en forma escalonada se une a lo ancho de la casa haciéndose continuo- y la graduación de alturas de cielos interiores -que van desde el zaguán hasta el fondo- van modulando y dimensionando el largo de la casa y definen lugares y usos del espacio. El piso de cerámica Batuco continuo y las gradas de madera intercaladas acentúan este largo como una dimensión modulada.
La casa se piensa abierta en su interior, no tiene cuartos. La zonificación de baños y servicios propone un programa de uso. Pero no es el programa lo que conforma la casa, es el espacio así conformado el que acoge programas diversos. Al costado izquierdo del acceso se propone una situación espacial de dos pisos en conjunto con la escalera que los vincula, a la manera de un nudo o articulación muy elaborada, que permite albergar un programa de dormitorios y baños, un pequeño departamento volcado hacia el interior a partir de un balcón que mira hacia la galería.
En un periodo de 5 años la casa cambia de propietario y se encarga una ampliación para acoger un escritorio. Se propone levantar un volumen cúbico de madera en la zona de acceso, por sobre la cubierta existente y estructuralmente independiente de la construcción original, levantado a partir de pilares armados de madera. Esta ampliación determina una nueva situación espacial al interior de la casa, recogiendo las vistas del Cerro San Cristóbal, en proximidad al sitio”.