2 personas • 30 minutos

– 2 papas grandes

Pon a cocer las papa sin pelar en agua hirviendo sólo por 10 minutos. Cumplido el tiempo, sácalas del fuego y bota el agua caliente. Luego sumérgela un par de minutos en agua fría para que pierda calor. Sácala, sécala y rállala.

Calienta a fuego alto un sartén chico de teflón con un buen poco de aceite. Echa la papa rallada y repártela uniformemente por toda la superficie del sartén, aplastándola con una espátula, dejando la tortilla lo más plana posible. Baja el fuego y deja dorar unos 5 a 7 minutos, moviendo el sartén con movimientos cortos y rápidos cada cierto rato. La tortilla debiera deslizarse sin separarse en pedazos. Si se deprenden algunos, vuelve a juntarlos con el resto con ayuda de la espátula, apretando la papa. Revisa también qué tan dorada está levantando un poco por el borde.

Cuando creas que ya es suficiente por un lado, dala vuelta usando un plato o haciendo la pirueta, y dora hasta que esté lista, esto es, que la papa esté cocida y crujiente hacia los bordes de la tortilla.

“Hace 5 años empecé a compartir mis propias recetas para el día a día en un blog al que llamé Sansabor, y fue ahí donde confluyó mi profesión con mi amor desbocado por la comida y la bebida”.

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