Texto: Por Nicolás Sanchez / Imágenes: Cantando Victoria

La historia de la comuna de Providencia  cuenta que, durante los loteos de la antigua chacra de Lo Bravo (que posteriormente sería bautizada como Los Leones) se privilegiaron los nombres floridos que no sólo respondían a las especies y plantación del sector, sino que a los nuevos conceptos urbanos surgidos a partir de 1920.

Hoy, el barrio las Lilas está poblado de calles con nombres como Los Gladiolos, las Hortensias, Amapolas y Las Dalias: su diversidad de flora y vegetación, más un elegante entorno arquitectónico, hacen de esta zona una fiel exponente del concepto de “Comuna Jardín” que en su momento adoptó Providencia como proyecto urbanístico. Sus límites comprenden Carlos Antúnez por el norte, Pocuro por el sur, Tobalaba por el oriente y El Bosque por el poniente.

Si hay algo que caracteriza a este sector es una identidad urbana única y altamente valorada por tres tipos de habitantes: profesionales solos, recién casados y matrimonios de la tercera edad, denominados “fundadores”.  Es aquí donde el barrio ofrece una convergencia de espacios públicos donde cada tarde conviven estas distintas generaciones, ya sea para hacer deportes o realizar una tranquila caminata junto a sus mascotas a toda hora del día. A ello se suma una excelente conectividad por tres importantes avenidas: Eliodoro Yáñez (que permite el acceso desde el oriente al centro de la capital); Pocuro (para la circulación desde el poniente), y Tobalaba, que vincula al lugar con importantes arterias como Américo Vespucio.

Al momento de realizar un recorrido por el barrio, un inicio obligado es la Plaza las Lilas. Surgida del fundacional Plan de desarrollo comunal de 1932, hoy es un punto de interacción entre los vecinos, donde confluyen  encuentros culturales y recreacionales.

El lugar -caracterizado por la presencia de hermosas especies de árboles como araucaria, pinos conífera y roble- está rodeado de juegos para niños, máquinas para ejercicios, aparcaderos de bicicletas y puntos de reciclaje de basuras. Además, es uno de los pocos puntos en Santiago con acceso gratuito a Internet a través de WIFI.

El entorno de plaza mantiene un diseño de comercios “a escala”, opuestos a la tendencia predominante de enormes centros comerciales. Hacia el nor-poniente se ubica la histórica Iglesia de Los Sagrados Corazones; en tanto, si tomamos Marcel Duhaut hacia el oriente, nos encontramos con la Plaza Pérez Zujovic, fundada en 1978. En cuanto a arquitectura, predomina una mezcla entre los viejos chalets de corte neoclásico, casas inglesas y edificios de departamentos de diferentes épocas (*).

Otras áreas verdes de gran belleza urbana y similares características son la plaza Río de Janeiro (con una estación para ciclovías)

y el bandejón de avenida Pocuro, donde se ubican instituciones emblématicas para la comuna  como el Colegio San Ignacio y el Club Providencia (hoy dotado de bowling, fitness , piscina y club house).

La ruta del café

Durante los últimos años, el barrio las Lilas ha experimentado un auge en cuanto a servicios. En la manzana conformada por Pocuro y República de Cuba, podemos encontrar una serie de nuevos locales, como el “Taller República”, dedicado a las enmarcaciones y galería; la pizzería-cafetería “La Pizarra”; el local de artesanía contemporánea  “Tesoros de María”; una nueva sucursal del café Filippo (donde antes estuvo el café Moma); y el Bonimarket, quee posee una propuesta de productos gourmet.

“Estoy muy contento de ser parte de este espacio, éste es un barrio con carácter, con personalidad”, señala el periodista Francisco Mouat, quien es dueño de la librería Lolita, ubicada en la misma manzana. “Los vecinos del quieren a la librería y nosotros queremos al barrio, entonces es una relación recíproca, digamos. Es un amor correspondido”.

Si se sigue el recorrido desde República de Cuba hacia el norte, hasta llegar a calle las Dalias, aparece otro enclave comercial de moda, con locales como el “Marley Cofee”  los helados artesanales de ”la Menestra”, “El Emporio Las Lilas” y “El Expresso bar”. Camila Tobar, encargada del café “Sabores de Buenos Aires” (ubicado en Las Dalias 2892), tiene una visión similar a Mouat.  “El público de acá es gente que viene todos los días. Es gente del barrio y los clientes nuevos vienen a buscar lo mismo, algo más más tranquilo, acogedor. Si podemos conversar con ellos conversamos, sabemos su vida, hasta el nombre de su perro (ríe). Es bien rico”.

Cruzando Las Amapolas, y yendo hacia la calle Los Pensamientos, se encuentra otra apuesta novedosa del sector: la cafetería  Bendita Yoga, cuyo menú es 100% vegetariano. Su dueño Jiwan Singh, vivió su infancia en el barrio y cuenta que el montar el local fue como “recupera su hogar”

“Yo tengo 4 niñas y estamos felices de vivir acá en providencia norte”,  señala. ”Hay un auge en tratar de formar familias de manera distinta; hay mucha gente tomando otras religiones, adoptando el veganismo como alternativa saludable, haciendo deporte”.

Datos

Salud:
– Farmacia Lido (en la esquina de Eliodoro Yáñez con Carlos Silva Vildosola).

Deportes:
– Club de Tenis de Providencia (entre El Vergel y Jorge Matte)-

Conectividad y locomoción: En tobalaba con Eliodoro Yáñez se encuentra el metro Colón (L.4). El transporte en esta zona de la comuna cuenta con numerosas líneas de movilización colectiva, además de taxis, que conectan de forma expedita al barrio con el centro de la capital y el sector oriente.

(*)A fines de 2014, el Municipio de Providencia, tras consulta ciudadana, realizó la modificación N° 2 al Plan Regulador vigente desde 2007, que estableció alturas máximas de 3, 5 y 7 pisos para 7 barrios, incluyendo las Lilas-Pocuro.